Cuida tu madera como si fuera tu propia piel
La madera es un símbolo de nobleza,calidad, diseño y confort. Es un material vivo que se puede ver afectado por el paso del tiempo y por diversos agentes externos que son:
1. El sol: las maderas de exterior se estropean con la luz solar, por ello, debemos aplicar un tratamiento de protección tintada cuyos pigmentos harán de filtro solar.
2. Los insectos: la madera sirve de refugio para muchos insectos que se reproducen en ella. La carcoma es el más común. Los tratamientos preventivos y curativos son la solución.
3. Mohos y hongos: son bacterias que aparecen en la superfície de la madera. Para evitar su crecimiento y proliferación aplicamos un tratamiento fungicida.
4. La humedad: el agua y la humedad es un factor muy negativo para la madera tanto provenga del exterior (lluvia, niebla o nieve) como del interior (condensación). Los lasures al agua son ideales para proteger la madera porque repelen el agua y regulan la humedad.




